Esto no es teatro, quizás una performance o un espectáculo artístico de luces y sonido, pero no es teatro. Creo que es una estafa vender una entrada en un teatro nacional para ver una obra de teatro y comprobar que el supuesto espectáculo no es teatro sino “algo” cuyo sitio es más una sala de teatro alternativa o un museo de arte contemporáneo. Es la primera vez que oigo al público abuchear al final de la obra (entre los que me incluyo). Un señor dijo: “lo bueno de esta obra es que ha sido corta”.
El señor Gerardo Vera nos ha colado gato por liebre en el abono de estas tres obras “1984” “Rojo reposado” y “Hei Girl” que componen “Una mirada al mundo”. Las dos primeras grandes obras por cierto, no tanto esta “Hei Girl”, que es un montaje para “modernitos raritos”. A mi me pareció una pérdida de tiempo, y espero que alguien le devuelva la jugada a los responsables, sobre todo al que se cree con derecho de estafar (tal y como entiendo el término estafa) al público a través de un teatro público que financia con el dinero de todos los espectáculos de amiguetes transgresores y ultramodernos.
Esto se lo digo a los damnificados: “hay que reclamar por escrito para que no vuelva a ocurrir” sólo hay que invertir 5 minutos.
A ver qué nos encontramos la próxima vez, aunque me da miedo pensarlo.