VUELVEN LOS QUITA PELUSAS, UNA RECOMENDACIÓN DE PRAGMÁTICO CONSUMO DE @joripis CONVERGENTE PENSADOR DE PRAGMÁTICAS VERDADES

En mi infancia supe de la existencia de este aparato: el “quitapelusas”. No me pareció muy relevante en su momento pero pasados 20 años, me he comprado uno.

Tengo la impresión de que en los años noventa hubo un boom de estos gadgets de bajo coste, se compraban en los “todo a 100” y en esos bazares de los que ya no quedan muchos. La calidad no era muy buena y después de un par de usos esos mini electrodomésticos quedaban olvidados en el fondo de algún cajón de esos que tenemos llenos de cosas que no sirven para nada. La idea era buena, pero al final, nada, no servía de mucho.

Cuando mi pareja me dijo que quería un “pelotillero”, como ella lo bautizó, busqué un poco en internet para ver si se seguían fabricando y me sorprendí al leer opiniones de usuarios. Parece ser que han perfeccionado el producto y que realmente funciona. El precio oscila entre los diferentes modelos y según vi, decidí que más de 20€ era demasiado para quitar las pelotillas de lana. En vez de ir a lo más barato, fui al término medio.
Miré las opiniones y me decidí por el Solac H101 “Quitapelusas de enchufe a la red o a pilas, cabezal corte amplio diámetro, 3 niveles de apurado, depósito extraíble”.

Lo que me gustó fue el hecho de que no fuera a pilas, comentaban los usuarios que este modelo, al estar conectado a la red eléctrica, no pierde potencia y es mucho más eficaz. Me pareció una buena razón a tener en cuenta y dado que no me voy a quitar las pelotillas de lana constantemente, lo mismo me da que no sea portátil y que tenga que tener un cable.

Tengo que decir que el mecanismo para desmontar el depósito del tejido sobrante es un tanto incómodo. Las instrucciones te recomiendan que uses un destornillador. No sé. A mí me molesta bastante tener que sacar la caja de herramientas, buscar un destornillador de pala y todo, para poder desmontar el quitapelusas de la lana. Se podían haber trabajado algún mecanismo más sencillo. Me da que usando un destornillador podemos romper el plástico. A ver cómo se me da la cosa con el uso.

Por lo demás, el resultado es muy bueno y ya he “esquilado” un par de jerséis y el resultado ha sido muy satisfactorio. He tratado de hacer unas fotos, pero no se aprecia muy bien el resultado en las imágenes así que os tendréis que fiar de mi palabra. He llenado el depósito de tejido extraído una vez y lo tuve que vaciar, por supuesto. Lo supe cuando el aparato se paró.

Si eres de la personas que sufren por las pelotillas en los tejidos, puede que debas plantearte la opción de adquirir un quitapelusas de este tipo.